Los CART y el Clínic

Nuevas terapias contra el cáncer

La inmunoterapia estimula las defensas naturales del cuerpo para combatir el cáncer. Su función básica consiste en dirigir el sistema inmune de la persona contra las propias células malignas.

Los tratamientos convencionales del cáncer son la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia. En los últimos años, la inmunoterapia está tomando un lugar destacado en la erradicación de esta enfermedad. En relación a los tratamientos convencionales, la inmunoterapia tiene menos efectos secundarios y está mostrando efectividad allí donde los demás tratamientos han resultado ser  inoperantes.

¿Qué son los CART?

Los CART (Receptor antigenic Quimeric Cells) son una tecnología  desarrollada en EUA basada en la inmunoterapia.

Son células de nuestro sistema inmune (linfocitos T) que se reprograman genéticamente para atacar de manera selectiva a las células tumorales y dejar indemnes a las sanas.

Está considerada la terapia mas importante de los últimos 10 años para tratar la leucemia y el linfoma por su gran eficacia y la menor toxicidad que el trasplante de medula ósea.

Una vez incorporados los CART en el organismo del paciente, se consideran “fármacos vivos“ y, por tanto, tienen potencial para generar una vigilancia inmune antitumoral durante  la vida del paciente.

El Hospital Clínic apuesta por los CART

Nuestro objetivo es poner en funcionamiento una plataforma CART para el tratamiento de los pacientes dentro del sistema sanitario público.

El año 2013 el Hospital Clínico de Barcelona inició el desarrollo de esta tecnología con la formación de inmunólogos y personal biosanitario en USA y con la construcción de un Inmunoreceptor CART19 basándose en un anticuerpo propio que se había creado en el servicio de Inmunología del Hospital años atrás. Con ello se pudieron llevar a cabo estudios preclínicos con excelentes resultados.

El objetivo del Hospital Clínic es la puesta en funcionamiento de una plataforma CART para ofrecer este tratamiento dentro del sistema sanitario público y en condiciones de coste de producción para pacientes pediátricos y adultos resistentes a las otras terapias.

El desarrollo del proyecto como terapia aplicable al sistema sanitario público exigía, en primera instancia, llevar a cabo un ensayo clínico con un número reducido de pacientes y la aprobación de la Agencia Española del Medicamento.

El proyecto necesitaba financiación y ésta se logró gracias a ARI.